Perros abandonados deambulan por Puerto Madero y la Reserva

Por
eduardoepszteyn
Miercoles, 12/12/2012
Perfil - 08/05/2011
Son abandonados por la gente. Atacan a los vecinos y a la fauna del parque ecológico.
En la villa Rodrigo Bueno habría casi 400 canes. Las autoridades no hallan solución.
Gustavo Ajzenman
Puerto Madero está siendo atacado. Jaurías de perros se reproducen en la Reserva Ecológica y deambulan por sus calles, muerden a los vecinos, destrozan las bolsas de basura y atacan a la fauna protegida del parque. Aunque las autoridades aseguran que se están tomando medidas, admiten que se trata sólo de paliativos y que el problema, que tiene más de una década de antigüedad, sigue en franco crecimiento.
Gabriela Ponce, una joven diseñadora de interiores, cruzaba la plaza Reina de Holanda con paso apretado cuando se cruzó con un grupo de siete animales que corrieron hacia ella. “Se acercaron, al principio pensé que sólo querían olerme.
Me asusté y di media vuelta, entonces me mordieron la pierna atrás de la rodilla”, recuerda.
Luego vino la sangre, la ayuda de los vecinos y la Prefectura, un viaje en ambulancia y seis vacunas. “Cuando estaba en el Instituto Pasteur, una chica estaba contando por celular la misma historia que me había pasado a mí”, se sorprende.
La principal causa de la multiplicación de canes es el abandono por parte de sus dueños, que utilizan la reserva como depósito de mascotas. “Viene gente de toda la Ciudad a dejarnos animales en la puerta, y no solamente perros: hemos encontrado algunos gatos, tortugas y hasta lagartos. Los perros van y vienen, pero utilizan la reserva para reproducirse”, reveló a PERFIL Juan Carlos Sassaroli, veterinario de la Reserva Ecológica y del Instituto Pasteur. Aunque los cuidadores se esfuerzan por mantenerlos afuera, existen varias entradas posibles. Al secarse la llamada Laguna de los Coipos, que separaba el parque de la Ciudad, los animales ya no tienen una barrera natural que les impida entrar. Por otro lado, desde la villa Rodrigo Bueno, los perros cruzan el alambrado y se refugian en la reserva para reproducirse. “Se calcula que solamente en el asentamiento viven unos 400 perros, y la población viene en aumento”, indicó Sassaroli. Para paliar este problema, las autoridades comenzaron a implementar, junto con el Pasteur, un plan de vacunación, castración y desparasitación dentro del barrio, pero comenzó con la actual gestión, recién a principios de año.
Para Daniel Marte, presidente de la Asociación de Vecinos de Puerto Madero, el problema tiene no menos de cinco años.
“La gente que sale a correr a la mañana siempre los ve. Los puestos de choripanes en Costanera Sur les dan de comer. Es un problema recurrente en el barrio, ya tuvimos una reunión con Prefectura, pero no depende de ellos”, sostuvo.
“La gente abandona los perros, Yo creo que este gobierno descuidó bastante la reserva.
Antes había veterinarios especializados solamente en control de perros, se los capturaba y se los enviaba a un refugio”, se quejó el legislador Eduardo Epszteyn (Diálogo por Buenos Aires), ex secretario de Medio Ambiente.
Sin embargo, Claudio Bertonatti, director del parque desde principios de año, no concuerda con esa estrategia. “Esa forma de control es poco eficiente, se contrataba un servicio externo y era un gasto demasiado grande para los resultados.
Por eso, desde que comencé, desalenté la continuidad de la medida”, explicó a PERFIL.

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eduardoepszteyn