Quejas en al menos diez barrios por las construcciones ilegales

Por
eduardoepszteyn
Miercoles, 12/12/2012
Perfil - 28/03/2010
QUIEREN EDIFICIOS MAS BAJOS
EURIDICE FERRARA
Son al menos diez los barrios porteños donde los reclamos de vecinos se hacen oír por los límites de altura de edificaciones y construcciones ilegales. Aunque muchas se encuadran dentro de la ley, la gente defiende hasta tal punto las edificaciones tradicionales que llega a pedir modificar los interminables artículos del Código de Planeamiento Urbano y hasta señala irregularidades.
Legisladores denuncian el atraso de la ley, creada hace cincuenta años, y anuncian cambios estructurales que cambiarán la morfología de la Ciudad.
“Es un tema cultural. Hay un serio conflicto entre las normas y la identidad actual de los barrios. Antes, la política y la ideología eran otras y la Ciudad reflejaba esos intereses”, indica el arquitecto Guillermo Gutiérrez Ruzo, miembro del Consejo de Plan Urbano Ambiental (COPUA) y asesor dellegislador Eduardo Epsteyn (ver recuadro).
Ruzo aclara que “hace dos años trabajamos en la modificación radical del Código. La idea es hacer uno por barrio, bajar las alturas máximas, fortalecer la centralidad de los barrios con las líneas de subte que corten transversalmente y densificar áreas poco pobladas”.
Después de la ocupación casi plena de Puerto Madero y Núñez, y cuando Belgrano y Palermo se encarecieron, “los barrios que cobraron gran atractivo para construcciones más económicas y torres son los que no habían tenido un gran auge inmobiliario, como Villa Urquiza, Villa Pueyrredon, Barracas, parte de Palermo, Villa Crespo, Flores, Caballito, Barrio Norte, Recoleta y San Telmo, hoy en conflicto”, opina el asesor de COPUA.
Según indican legisladores de diferente etiqueta política, “el Código permite cosas que nadie llega a saber muy bien, hasta que se erigen las grandes torres o mega shoppings. Pero la gente está aprendiendo y estudiándolo y pide por su modificación” (ver recuadro).
Los vecinos de Caballito y San Telmo son quienes, hace al menos tres años, se vienen manifestando para frenar o modificar nuevas construcciones.
“No es sólo por lo visual o lo ambiental. El tema es que los servicios tampoco dan abasto y, además, descubrimos irregularidades”, comenta Lidia, una vecina que vive desde hace treinta años en San Telmo. El caso ocurrido recientemente en Belgrano tuvo gran repercusión. El 23 de marzo se realizó un acto convocado por la Asociación Vecinos del Bajo Belgrano para solicitar al Gobierno la inmediata demolición del supermercado mayorista, según denuncian, “construido en forma ilegal” en Migueletes 2028. Los vecinos informaron que “para su construcción se demolieron dos casas sin permiso previo (una de ellas de más de cuarenta años de antigüedad) y sin permiso de obra ni planos se edificó un supermercado de más de 600 m2, en un lugar zonificado para uso residencial y pequeños comercios, de no más de 200 m2”. La presidenta de la Comisión de Planeamiento del peronismo, Silvina Pedreira, solicitó al Ejecutivo que informe, en el plazo de treinta días, “si existen planos de demolición y de obra nueva, indicando la fecha de registro de los mismos y el destino”. Explicó, además, que dicho local “se encuentra en un distrito de zonificación R1b1, el cual no permite esa actividad”.
El lunes pasado, el diputado Sergio Abrevaya, vicepresidente tercero de la Legislatura, presentó un proyecto de ley que establece un límite de tres pisos para las edificaciones de altura en diferentes barrios.
“Queremos terminar con el formato de redaccción del Código, donde el cálculo permite cinco pisos y terminan haciendo ocho”, destacó. “Pedimos la disminución de la altura de edificación en los barrios de Núñez, Belgrano, Saavedra, Coghlan, Villa Urquiza, Villa Ortúzar, Colegiales, Chacarita, Villa Pueyrredón, Agronomía, La Paternal, Villa Devoto, Villa del Parque, Villa Real, Monte Castro, Floresta, Liniers, Mataderos, Flores y Caballito, entre otros”, puntualizó Abrevaya.
Un índice más de que las leyes no son eternas y deberían cambiar al compás de la evolución de la Ciudad.

Por
eduardoepszteyn