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La Richmond, otro café notable en peligro de extinción
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Martes, 11/12/2012
La Nacion - 12/08/2011
Fundado en 1917 podría ser reemplazado por una tienda deportiva; hubo varios despidos en los últimos meses y los empleados advierten que el lugar está descuidado
Los tradicionales cafés porteños siguen en peligro de extinción. Ahora se encuentra amenazada la emblemática confitería Richmond de la calle Florida que sería reemplazada por una tienda deportiva de una reconocida marca norteamericana que instalaría allí su local más grande de Capital Federal. Así se suma a una lista de espacios gastronómicos amenazados por el avance de la modernidad y el consumo como Las Violetas , El Molino y Café Británico, entre otros.

El amplio salón, de unos 1500 metros cuadrados, queda inmenso para la cantidad de clientes que lo frecuentan hoy. Tiene dos espacios que están cerrados al público: el salón para fumadores y restaurante, y el de los billares. Un cartel en la puerta sentencia el final: ¨Le informamos que este salón permanecerá cerrado hasta nuevo aviso por reformas. Retirar pertenencias de 10 a 11¨. Hay 16 mesas que sólo juntan tierra. Piden sacar los tacos y las tizas de los jugadores.

Desde 1917 fue sede de los encuentros de artistas cuando estaba ubicado frente al teatro Maipo y hoy ve peligrar su vida política y social. La debacle del café histórico fue gradual. Hace pocos años contaba con 50 empleados que luego fueron 30 y hoy son 10 entre mozos, cocineros y pasteleros. El horario de atención es de 10 a 20, de lunes a sábado.

LA NACION intentó hablar con los propietarios o los encargados del lugar para confirmar la versión, pero no logró ubicarlos. Sin embargo algunos empleados, con cierta reserva, contaron que estaban al tanto de una posible venta y que esta situación se veía venir. ¨Dejaron caer el café con cosas simples: no cambian las lamparitas o dejan todo sucio. Sacan un sándwich frío y en 40 minutos. El cliente se cansó¨, dijo uno de los mozos.

La situación, según cuentan, comenzó hace un año, pero la crisis se profundizó hace tres meses cuando hubo más despidos. Nadie les avisó cuál sería el futuro del local y qué pasará con sus puestos de trabajo. Tampoco se comunicaron con ellos los representantes de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (Utgra) . ¨¿Tener participación sindical? Es imposible, no nos dejan¨, reveló uno de los empleados.


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