Divide a la comunidad judía la postulación de Bergman

Por
eduardoepszteyn
Martes, 11/12/2012
La Nacion - 20/05/2011
UNA JORNADA ESPECIAL
Provocó aplausos y rechazos su candidatura a legislador de Pro
Jaime Rosemberg
LA NACION
La flamante candidatura del rabino Sergio Bergman a diputado porteño por el macrismo conmovió a la comunidad judía, y volvió a dividir aguas entre quienes apoyan su decisión de ingresar en el terreno político y los que lo cuestionan, casi siempre desde la simpatía por el gobierno nacional.
En Pasteur al 600, sede de la AMIA y de la DAIA, la presentación de un rabino argentino a un cargo electivo por primera vez en la historia motivó discusiones en pasillos, salas de reuniones y despachos. Las mismas discusiones se dieron en las instituciones comunitarias, siempre renuentes a mezclar la función rabínica con un cargo público. El carismático rabino de la kipá multicolor altera también la política nacional: tal vez preocupados por su eventual performance electoral, tres dirigentes enrolados en el kirchnerismo salieron a cuestionar su presentación y afirmaron que ¨no representa a la comunidad judía¨.
De la boca para afuera, pocos dirigentes comunitarios cuestionaron a Bergman por aceptar el ofrecimiento de Mauricio Macri. ¨Es una decisión respetable. No tengo ningún argumento para oponerme, y si su postulación coincide con la figura rabínica lo decidirá la gente. Mi vocación es comunitaria, no política¨, distinguió a LA NACION Julio Schlosser, secretario general de AMIA. ¨Va a beneficiar a los porteños y a la sociedad argentina. Esto habla de la madurez de los habitantes de la ciudad de Buenos Aires¨, coincidió Tomy Saieg, prosecretario de AMIA y parte de la conducción ortodoxa de la entidad, que paradójicamente sostiene relaciones fluidas con el Gobierno. ¨Me parece legítimo que alguien con vocación política participe de cualquier fuerza democrática¨, afirmó Sergio Widder, director del centro Simon Wiesenthal.
Críticas K
Claro que las críticas más furibundas no se hicieron esperar, y llegaron todas desde el mismo sector político. ¨El rabino Bergman no representa a la comunidad judía, se representa a sí mismo. Hoy está con quien contrató al Fino Palacios y escuchó a familiares de las víctimas de la AMIA¨, afirmó Sergio Burstein, miembro de una agrupación de familiares de víctimas y denunciante de Macri en la causa de escuchas ilegales. A las críticas se sumaron los legisladores Eduardo Epszteyn (ibarrismo) y María José Lubertino, mientras el sindicalista Julio Piumato -hoy socio de Moyano- fue más allá: calificó de ¨progresimio¨ la alianza entre Macri y el fundador de Memoria Activa.
Conocidas las reacciones, Bergman se tomó las críticas con filosofía. ¨Que yo sea candidato es un logro de la sociedad. La gente, en democracia, se expresa votando: a los que no les parece bien, que no me voten¨, ironizó, en diálogo con LA NACION.
Para aliviar críticas, Bergman destacó que dejó el púlpito del templo de la calle Libertad antes de ser candidato. ¨Dejé la tarea pastoral aunque sigo participando en la vida comunitaria¨, aclaró el rabino, que hace unos años acompañó a Elisa Carrió. Ayer relativizó las acusaciones aparecidas en medios kirchneristas y se asumió como defensor de los derechos humanos. ¨Mi antecedente de participación política fue el rabino Marshall Meyer, que se jugó la vida en la dictadura y asumió la defensa de una comunidad. A él le decían lo mismo que a mí: cómo un rabino se va a meter en política¨, desafió. ¨Sigo el mensaje profético: nunca estar con los poderosos¨, afirmó el rabino, en claro mensaje a sus paisanos que hoy son militantes kirchneristas.

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eduardoepszteyn