Macristas resisten fuerte cruce con gremio por proyecto

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eduardoepszteyn
Lunes, 10/12/2012
Ambito Financiero - 04/10/2011
Docentes de paro enfrentaron a ministro
El Gobierno porteño avanzó ayer con la propuesta de modificar el estatuto del docente, para eliminar las juntas de Clasificación y Disciplina que integran gremialistas y son las encargadas de otorgar los puntajes que se asignan a los maestros por méritos en sus carreras. De esos puntajes depende también la adjudicación de cargos y la titularización de los docentes.
Ayer, 15 de los 17 gremios que representan al sector llevaron adelante un paro de actividades en protesta que prácticamente paralizó a los establecimientos de enseñanza pública.
En la misma jornada, el ministro de Educación, Esteban Bullrich, concurrió a la Comisión de Educación de la Legislatura porteña a explicar la propuesta, mientras en la calle manifestaban los sindicalistas. Pero también, en el Salón Montevideo donde se realizó la audiencia a cargo de la titular de la comisión, María Victoria Gorleri (PRO), estuvieron representantes gremiales y diputados de la oposición que encararon con dureza al funcionario.
Bullrich explicó la necesidad de eliminar las 16 juntas que se desempeñan actualmente para reemplazarlas por una oficina y una comisión de los gremios que supervise la labor, de ese nuevo organismo que reemplazará la tarea de cubrir cargos de maestros y profesores como titulares y suplentes, que realizan las juntas.
El ministro porteño sostuvo que el actual es el «sistema más engorroso, burocrático y lento que tiene la Ciudad de Buenos Aires» y que busca «un sistema más transparente y más moderno que el actual, garantizando que la supervisión sea democrática a la hora de elegir a los docentes».
En la oposición tampoco dejaron de criticar el proyecto. Desde luego el kirchnerismo, a través de legislador Tito Nenna, extitular del gremio de maestros, pero también la legisladora Delia Bisutti y el ibarrista Eduardo Epsztein. Consideraron que el proyecto de ley es «antidemocrático», y constituye «un agravio político e institucional a las libertades docentes».
Por su parte, Epsztein sostuvo que la presentación de la propuesta consistía en una declaración de guerra a los gremios de maestros. Bullrich, a esa altura molesto, se quejó: «No entiendo el paro preventivo, lo respeto, pero no lo entiendo porque este proyecto busca mejorar la calidad educativa de la Ciudad de Buenos Aires».

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eduardoepszteyn