Admin
 
 
Logo DIPLOX
Escuchas: desbaratan la teoría del espía suelto
Volver Por eduardoepszteyn
  
Lunes, 10/12/2012
Ambito Financiero - 05/10/2010

Testigo ratificó reunión con James organizada por Palacios

Mauricio Macri ayer junto al intendente Martín Llaryoia, de San Francisco, Córdoba, con quien se reunió en la capital provincial, en un encuentro con empresarios.

Las andanzas del espía Ciro James en dependencias de la Ciudad de Buenos Aires dejaron una marca en el Ministerio Público Fiscal de su aparente doble labor porteña, ya que allí se presentó como futuro miembro del área de investigación de la Policía Metropolitana, mientras reportaba como abogado del Ministerio de Educación.

Esos datos fueron detallados ayer en la reunión de la comisión parlamentaria que intenta investigar si Mauricio Macri es responsable político de las pinchaduras de teléfonos que solicitaba el detenido James a un juzgado de Misiones que le daba cobertura legal a esa actividad.

Arrancó finalmente la comisión con el primer testigo, Agustín Gamboa, clave en la pesquisa que lleva el juzgado a cargo de Norberto Oyarbide. Gamboa es secretario general de Políticas Criminales de la fiscalía. Depende del fiscal general Germán Garavano, y el año pasado, aproximadamente en julio (el testigo no recuerda la fecha exacta), recibió en su despacho a James y a Roberto Ontiveros a pedido de Palacios. Gamboa conocía al ex jefe de la Metropolitana y al comisario Ontiveros (que reportaba en la Federal) de la investigación del atentado a la AMIA, cuando él era prosecretario del juzgado de Juan José Galeano y Palacios -procesado el año pasado por presunto ocultamiento de pruebas del atentado- de la Unidad Antiterrorista. La reunión habría sido para hablar sobre las actividades de la fiscalía y comenzar a trabajar sobre un convenio de cooperación.

El funcionario relató que los dos se presentaron como futuros miembros del área de «investigaciones» de la Metropolitana, pero admitió que en ninguna otra oportunidad se entrevistó con «aspirantes».

En su momento, funcionarios del Ministerio de Seguridad a cargo de Guillermo Montenegro aseguraron que James era un «simple aspirante» que se desempeñaba en el área de «legales». Gamboa dijo que cuando estalló el escándalo le comentó a Garavano de aquella cita, pero que no acudió al juzgado de Oyarbide porque consideró que no correspondía.

Sobre ese punto insistió el legislador Eduardo Epsztein (ibarrismo), quien además buceó sobre la participación de Gamboa en una ONG, «Unidos por la Justicia», que integran varios de los protagonistas de aquella investigación del atentado a la AMIA. El legislador de la Coalición Cívica Fernando Sánchez fue uno de los que más preguntas hizo, en su caso en relación con los detalles de la reunión, pero Gamboa no agregó más. Dijo que no habría cámaras de seguridad que pudieran haber registrado el ingreso de las personas a su despacho e insistió que sobre «James ni sabía quién era».

El funcionario declaró en abril pasado en el expediente, citado por Oyarbide a partir de habérsele encontrado a James, cuando se allanó su domicilio, una tarjeta personal suya.

El relato desarma la teoría de que James podría ser un cuentapropista o un espía «plantado» por la Policía Federal. En otro sentido sorprendió el funcionario cuando el legislador de la izquierda Marcelo Parrilli le requirió opinión sobre la conformación de la Metropolitana. Gamboa sostuvo que «con tristeza» observaba «cómo los porteños nos estamos perdiendo una oportunidad» de haber conformado una nueva fuerza de seguridad «con personas que tengan idoneidad ética y moral».


Volver Por eduardoepszteyn