Busca PRO revertir derrota por comisión contra Macri

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eduardoepszteyn
Viernes, 07/12/2012
Ambito Financiero - 16/08/2010
Política
Demora investigación por escuchas para presionar por más lugares, aunque ya se votó
Por: Patricia García
La decepción de Mauricio Macri es tal que hasta parece desmesurada teniendo en cuenta que obedece a que su bloque PRO no consiguió dos lugares más, como quería, en la comisión investigadora de la causa escuchas, que los diputados porteños aprobaron el viernes de madrugada.
Ni el fin de semana largo, entregado al descanso, parece curar la furia, que aseguran en su entorno, sumó Macri al procesamiento que le confirmó la Cámara Federal. Al punto que extenderá la meditación sobre el asunto hasta el jueves. Ese día almorzará con un puñado de diputados para terminar de urdir una última estrategia en la pelea por evitar que la oposición lo mortifique con una pesquisa parlamentaria que podría terminar en la recomendación de someterlo a juicio político. En definitiva es lo que pide el jefe porteño, cuando sabe que no se podría realizar hoy esa instancia porque domina, con sus legisladores, la sala acusadora. El temor es que una investigación que pudiera repercutir más de lo que se presume pueda provocar fugas.
En el recinto, el jueves por la noche, los diputados del PRO defendieron con todo la posición de que se respete en la comisión investigadora la proporción que tienen los distintos bloques, que son 13, en la Legislatura. Pero ganó el proyecto unificado de la oposición de cederle cinco lugares al macrismo en una comisión de 17 diputados donde los doce bloques restantes contarán con sólo una silla para cada uno. Dijeron que así era inconstitucional y que rechazaban la iniciativa. Intentaron hasta acercar posiciones en un cuarto intermedio trasnochado y fue imposible.
Macri cree, o le dicen, que lo esperado era que el bloque de dos diputados de la UCR impusiera su propio proyecto de comisión de 20 miembros con el porcentaje que cada bancada tiene en el recinto (el del PRO es del 40%) y relegando a los unibloques. También considera que los aliados de Elisa Carrió prometían otra cosa, lo propio del ex macrista Daniel Amoroso. Parece que esa diferencia es sustancial para el macrismo que pedía 7 en la comisión de 17 (buscando 2 aliados tendría mayoría).
Así, el PRO terminó en un brete del cual tratará de salir el jueves una vez que Macri defina. Por ahora no estaría dispuesto a que sus legisladores integren la comisión que llaman «fusiladora», actitud en sintonía con los discursos que ofrecieron en el recinto. Pero, de ese modo la oposición los acusará de intentar esquivar la pesquisa, por eso dentro del PRO hay un grupo que trata de convencer al jefe porteño, que mejor será sumarse. Creen que si acuden a la Justicia, igual podrían perder.
Se aferrarán ahora a un error del proyecto aprobado, que omitió al parecer la forma, el artículo que se usa en las resoluciones para indicar que se faculta al presidente de la Legislatura -Oscar Moscariello- a que disponga el funcionamiento de la comisión. Es algo prácticamente obvio, tal como si hubieran omitido en una ley el punto que dice que regirá desde su publicación en el Boletín Oficial, cuando no puede ser de otro modo.
Así el macrismo cree que el próximo jueves, en la sesión ordinaria de la semana, debe votarse otra resolución con los integrantes de la comisión y que podría aprovechar ese atajo para volver a discutir sobre la cantidad de integrantes. Por lo pronto la investigación se demora una semana.
Mientras tanto la oposición, ya mañana comenzará a enviar las notas correspondientes de cada bloque al despacho de Moscariello informando quién integrará la investigadora y arrancará la nueva puja. Para el ibarrista Eduardo Epsztein «lo del PRO es una chicana, es evidente que buscan nada más que demorar el inicio de la investigación, seguramente porque temen lo que se pueda descubrir».
Para Diego Kravetz, del bloque peronista y autor del primer proyecto de comisión investigadora, «lo que dicen no tiene sentido, pero si es necesario se vota una resolución con los integrantes y no hay inconvenientes».
Otro punto que disgustó al macrismo es en cuanto a quiénes pueden ser citados por la comisión. De acuerdo con la resolución que se aprobó, sólo serán funcionarios del Gobierno porteño. De esa manera no habría citaciones a Franco Macri, por ejemplo, pero el PRO buscaba convocar a la Policía Federal, por caso, para dilucidar la función del espía detenido Ciro James en esa fuerza, al mismo tiempo que reportaba en el Ministerio de Educación porteño.
No es la única divergencia, claro. Para el macrismo, los legisladores deberían volver a investigar lo que ya hizo el juez Norberto Oyarbide. Es decir, creen que será una pesquisa similar a las que se realizan en los Tribunales. En cambio la comisión investigadora buscará posibles responsabilidades políticas tanto de Macri como de otros funcionarios en relación con las escuchas, pero también a la conformación de la Policía Metropolitana. Comenzarán por la designación de Jorge «Fino» Palacios, (decreto firmado por el jefe porteño; el de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, y el ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro) el ex jefe de la Metropolitana detenido y procesado por el caso al igual que James.
También el jueves, Macri definirá si acudirá al recinto en respuesta a la «invitación» que le realizó la oposición, el próximo 24 de agosto. Será otro giro si decide ausentarse, ya que viene anticipando que quiere ser el primer testigo. La propia Gabriela Michetti, durante el fin de semana rechazó que el jefe porteño pudiera eludir la cita. «No creo que tenga ningún problema, al contrario», dijo la diputada. Además ya están analizando la posibilidad de que tampoco concurran ministros si fueran citados, en caso de que Macri defina no ir al recinto.

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