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La Ciudad había pedido no habilitar el bar de la tragedia
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Viernes, 30/11/2012
Clarín 14/09/2010
Fue una funcionaria del propio gobierno de Macri
El área de Fiscalización y Control solicitó que se rechazara la solicitud de Beara porque ya funcionaba como boliche sin permiso. Lo reveló ayer la oposición cuando el jefe de inspectores fue a la Legislatura.

Daniel Gutman
dgutman@clarin.com

La directora general de Fiscalización y Control del Gobierno de la Ciudad había advertido el 3 de agosto de 2009 que el bar de Palermo en el que murieron dos jóvenes en la madrugada del viernes estaba funcionando ilegalmente como boliche bailable, según lo detectado en varias inspecciones. Por ese motivo, solicitó que no se le otorgara la habilitación como bar y casa de fiestas privada que sus dueños estaban tramitando. A pesar de ese dictamen, el director de Habilitaciones firmó el permiso del local el 21 días después y el lugar pudo seguir funcionando hasta la semana pasada.

Después de que se derrumbara el entrepiso del local Beara, de Scalabrini Ortiz al 1600, con el resultado de la muerte de Ariana Lizárraga, de 20 años, y Leticia Provedo, de 21, la defensa del Gobierno de la Ciudad fue que el local tenía su habilitación en regla como casa de fiestas privadas y que sus dueños habían hecho un ¨mal uso de las instalaciones¨ al cobrar entrada y utilizarlo como boliche.

Sin embargo, ayer quedó al descubierto que una funcionaria del propio gobierno la directora de la DGFIC, Vanesa Berkowski había advertido sobre las actividades sin autorización que se estaban desarrollando y en consecuencia había pedido que no fuera habilitado para seguir abierto al público.

El dato surge del expediente ad ministrativo de Beara que tramitó ante la Agencia Gubernamenta de Control, cuya copia fue apor tada ayer a la Legislatura por e titular de esa dependencia, Javie Ibáñez, quien concurrió con su funcionarios a dar explicacione por el caso.

La nota de Berkowski, en ocasión de una clausura a Beara, fue encontrada por el diputado ibarrista Eduardo Epszteyn, quien le preguntó entonces al director de habilitaciones, Martín Farrell, por qué había dado la habilitación. Ni Farell ni su superior, Ibáñez, pudieron dar una explicación convincente.

Ibáñez es un ingeniero recientemente nombrado como jefe de los inspectores, en reemplazo de Oscar Ríos, un ex dirigente de Boca Juniors, hombre de confianza de Macri, que debió irse luego del derrumbe del gimnasio de Villa Urquiza, que dejó tres muertos.

Berkowski, actual directora de la DGFIC, está en el cargo desde la época en que Aníbal Ibarra era jefe de Gobierno.

Después de Epszteyn, justamente Ibarra, también sobre la base del expediente administrativo, reveló que el dueño de Beara ya había sido denunciado ante la
Justicia Contravencional por el propio Gobierno porteño, también porque varias veces los inspectores habían descubierto que tenía un boliche bailable sin autorización.

El director de Habilitaciones, Farrell, dijo que a pesar de ello se le había permitido seguir por la presunción de inocencia que debe mantenerse mientras no haya condena judicial.

El artículo 110 bis del Código Contravencional castiga al ¨que, mediante cualquier artificio, ocultamiento y/o engaño, encubra actividades de baile o de locales habilitados para el ingreso masivo de personas para las cuales no posee la habilitación correspondiente¨.


Por ese motivo, desvirtuar su rubro, Beara había sido clausurado en dos oportunidades. Y ambas habían sido levantadas por vía administrativa, sin que actuara la Justicia, de acuerdo al expediente revelado ayer.

Todo estos datos quedaron al descubierto ayer en el marco de una reunión por momentos tensa y llena de chicanas cruzadas, que continuó el encuentro que se había iniciado en la tarde del viernes, el mismo día de la tragedia.

Durante el debate, el titular de la Agencia, Ibáñez, rechazó con firmeza los cuestionamientos y defendió la actuación oficial. ¨No es que no hacemos controles. Hemos hecho 1.086 inspecciones y clausuramos 89 locales. Los que están en la ilegalidad se perfeccionan, pero estamos detrás de los que quieren evadir¨, dijo el funcionario.

Por la mañana, a la salida de una reunión de Gabinete, había sido el propio jefe de Gobierno, Mauricio Macri, quien había salido a defender la actuación de sus funcionarios. ¨No voy a pedir ninguna renuncia porque los controles que tenía que hacer la Ciudad los había hecho. Nunca en la historia, un local había sido inspeccionado más de una vez y en el caso de Beara se había hecho nueve veces. Hay 1.300 inspecciones por mes¨, dijo Macri, quien volvió a Buenos Aires el domingo desde Europa, ya que estaba de viaje cuando ocurrió la tragedia y envió sus condolencias a las familias de las víctimas por la red social Twitter.

Durante la reunión de ayer en la Legislatura, la diputada María América González (Proyecto Sur) afirmó: ¨Nadie del Gobierno se comunicó con los familiares de las víctimas. Salvo que hayan encontrado el Twitter que mandó Mauricio Macri, no recibieron las condolencias¨.


PUNTO DE VISTA

El peso y la estructura
Guillermo Allerand
gallerand@clarin.com

La línea argumental de la defensa presentada por el jefe de los inspectores de Macri, Javier Ibáñez, se mantuvo firme ante las preguntas de los legisladores que anoche buscaban explicaciones sobre las inspecciones y las causas del derrumbe de un entrepiso en el bar Beara, donde murieron dos chicas. Hasta que apareció un documento de la propia administración macrista que hizo tambalear la estructura.

Beara fue habilitado pese a que Vanesa Berkowski, una funcionaria de la Ciudad que dirige el área de Fiscalización y Control desde la gestión de Ibarra y que declaró como testigo en el juicio por Cromañón había solicitado que no se le otorgara el permiso por dos clausuras tras funcionar ilegalmente como boliche. El hecho jamás se mencionó antes: el bar fue habilitado pese a que la propia Ciudad había pedido no hacerlo. Allí las respuestas fueron vagas, la estrategia cayó.

¿Habrá alguna víctima?

Cuchicheos en la Legislatura

El legislador macrista Cristian Ritondo; el director de la Agencia Gubernamental de Control, Javier Ibáñez; el titular del bloque PRO, Oscar Moscariello; y el director de Habilitaciones, Martin Farrell.

¨No voy a pedir la renuncia de ningún funcionario porque se hizo todo como corresponde y estaba en regla¨
Mauricio Macri (jefe de Gobierno)

¨Control había advertido por escrito que Beara funcionaba como boliche bailable sin autorización. Pero lo habilitaron¨
Eduardo Epzsteyn (Diálogo por Bs As)

¨Alguien que estuvo esa noche en Beara nos dijo que no había mucha gente en el entrepiso. No fue un problema de sobrecarga¨
Javier Ibáñez (Titular de la AGC)


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