Revelan siglos de sequía durante la decadencia del imperio maya
El estrés de una gran expansión y el brusco cambio climático hicieron colapsar una gran civilización.
En las estalagmitas de la cueva Yok Balum, a tres millas de la ciudad de Uxbenka, en Belice, un equipo de investigadores internacionales reveló en manera precisa que durante el declino Maya se vivió un período de varios siglos de sequía.
Esta confirmación fue descrita en un estudio que revela un período de expansión, un brusco cambio climático, el colapso y la desaparición de la civilización Maya clásica, entre los años 300 a 1000 de nuestra era, según publicó el 8 de noviembre, la Universidad Estatal de Pensilvania, de Estados Unidos.
El equipo compiló un registro de las precipitaciones de los últimos 2.000 años con información en alta resolución de las muestras provenientes de las estalagmitas.
Se descubrió que después de un período de buenas precipitaciones y de una próspera actividad agrícola, tras un estrés en la región por la expansión, llegó una grave sequía.
Esta sequía perduró alrededor de cuatro siglos y trajo como consecuencia la paulatina destrucción de la actividad agrícola y la disgregación social, que culminó más tarde con un período de sequía extrema en el lugar.
El equipo de Peen State estima que este cambio climático causó la pérdida gradual de la población que finalizó con el colapso político de los mayas, lo que estaría en concordancia con la información descrita en los monumentos de la región.
“La sequía más grave se registró entre los siglos 1.020 y 1.100 a. C., y se produjo luego de este colapso generalizado de los centros políticos mayas, conocido como el colapso Maya, y puede ser asociada con una generalizada disminución de la población en la región”, revela el profesor y antropólogo Douglas Kennet de Penn State.
La población se fue perdiendo a través de los siglos y entonces los reyes mayas también perdieron su influencia, destacó.
“Los efectos del cambio climático son complejos, señala el estudio y tienen un rol importante, y juegan a lo largo del tiempo, múltiples escalones. El cambio climático abrupto es solo parte de la historia”, señala el profesor Kennet.
Antes de los siglos de sequía, los mayas vivieron un período próspero de gran expansión que en el estudio concuerda con un rico período agrícola, pero se cree que esta extrema expansión también influyó de alguna manera en el colapso.
“Una cantidad insólitamente elevada de precipitaciones favoreció un aumento de la producción de alimentos y una explosión de la población entre los años 450 y 660”, señaló el profesor Kennet, y agregó que “esto llevó a la proliferación de las ciudades como Tikal, Copan y Caracol”.
Esta gran expansión de la sociedad contribuyó a un estrés en la región, y seguido a esto llegó el brusco cambio climático con consecuencias desastrosas para los mayas, señala el informe.
El estudio se desarrolló con la participación de Sebastian Bretenbach de la Eidgenossische Technische de Zurich, Suiza, Valorie Aquino y Yemane Asmeron de la Universidad de Nuevo Mexico, Jaime Awe de Instituto de Cultura de Belize, Giacomo Baldini de la Universidad de Durham del Reino Unido, Patrick Bartlein de la U. de Oregon, además de un equipo de la Universidad de California, el Instituto Postdam del Clima en Alemania.