Gravísima profanación de la Catedral de Posadas durante Encuentro Nacional de Mujeres
Al término del
Encuentro Nacional de Mujeres realizado en Posadas, Misiones, la Catedral fue objeto de un ataque virulento por parte de participantes de dicho congreso las cuales, pintarrajearon las paredes del templo y agredieron de la forma más ofensiva a un valiente grupo de jóvenes y personas de variadas edades que les impedían de avanzar.
Estos valientes defensores de la vida rezaban el Rosario en alta voz y permanecían impertérritos antes las agresiones sufridas por parte de esas mujeres que no solo les colocaron el pañuelo verde –símbolo del movimiento pro aborto- alrededor del cuello, sino que los insultaban de forma soez, los cubrían con pintadas de aerosol y hasta protagonizaron frente a ellos escenas obscenas.
Fue solo al día siguiente que el
obispo de la Diócesis de Posadas, Juan Rubén Martínez, en conferencia de prensa
pidió que lo sucedido en la Catedral no quedara impune, que la Justicia actúe y dado que en el escenario de violencia quedó claramente establecida una discriminación religiosa, por lo cual también exigió la intervención del Instituto Nacional contra la Discriminación.
La marcha desarrollada el pasado domingo hacia la noche en el marco del Encuentro Nacional de Mujeres derivó en escraches y ataques directos a la Iglesia Católica, bajo las consignas que motorizaron el congreso feminista, que contó con el debate de 56 fuertes temáticas, aunque todo se
centralizó sobre la violencia de género, el femicidio, el aborto libre y legal, la esclavitud sexual y sus diversos actores que complotarían para su fortalecimiento en esta parte del país.
La marcha se concentró durante al menos dos horas frente a la Catedral y si no hubiera sido la valla de jóvenes y personas de distintas edades que espontáneamente se formó, resulta evidente que todo habría terminado en un asalto al templo y probablemente en su quema.
La Catedral , en la que se habían suspendido las Misas esa tarde por temor a los ataques, terminó dañada con leyendas y grafitis que para el obispo de la Diócesis de Posadas fueron claras señales de una fuerte discriminación religiosa.
Mons. Martínez pidió al delegado de Misiones del Inadi su declaración, su postura:
“Yo respeto mucho a (Mariano) Antón, no se puede quedar callado”.
Sin embargo, el titular del Inadi, en declaraciones a la prensa, dijo que
“no son ellos responsables de patrimonios religiosos”
y que
“acá el problema es la identificación del agresor”.
“El encuentro es una masa sumamente numerosa, heterogénea, diversa, que se puede ver sólo con las fotos, en los temas sensibles, hay un enfrentamiento histórico entre la Iglesia y estos grupos¨.
En cuanto a la discriminación, Antón aseguró que actúan igual si se ataca a una sinagoga que a un templo católico.
Los jóvenes que defendieron la Catedral se manifestaron justamente disconformes con la desautorización y la descalificación inexplicable que les hiciera el párroco de la Catedral P. Alberto Barros.