Frente al dictamen de la Corte Suprema: ¡nada puede legitimar la muerte de un inocente!
Frente al dictamen de la Corte Suprema:
¡nada puede legitimar la muerte de un inocente!
Frente al dictamen de la Corte Suprema de Justicia
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro cumple con el deber de recordar, que, digan lo que digan y hagan lo que hagan, nadie podrá negar que el niño por nacer, próxima víctima del aborto ahora autorizado, es un ser humano.
Es la misma Academia Nacional de Medicina que lo sostiene al afirmar que
el niño por nacer biológicamente es un ser humano, cuya existencia comienza al momento de su concepción y que, desde el punto de vista jurídico, es un sujeto de derecho, como lo reconoce la Constitución Nacional, los tratados internacionales anexos y los distintos códigos nacionales y provinciales de nuestro país.
Por lo tanto, agrega la Academia,
destruir un embrión humano significa impedir el nacimiento de un ser humano, puesto que la existencia de vida humana desde la fecundación es un hecho científico con demostración experimental, y no se trata de un argumento metafísico o de una hipótesis teológica. (Julio 2004 y Octubre 2010)
Tampoco será suficiente insistir en que el célebre Dr. Bernard Nathanson, recientemente fallecido, así lo reconoció a partir de sus estudios y fue por ello que renunció a la práctica del aborto y se transformó en un decidido defensor de la vida.
Una serie de ¨¿por qué? a la espera de respuesta
¿Ahora bien,
¿por qué, si hay vida humana desde la concepción y por lo tanto la práctica del aborto conlleva la ejecución de un ser inocente, sea cual fuera el modo como fue concebido, se pretende justificarlo legalmente y hasta presentarlo como un acto de piedad para con la madre?
¿Por qué en una suerte de reduccionismo ideológico, se atacan ferozmente instituciones que defienden la vida y no se aborda el principal problema de este caso y tantos otros, es decir, la vida existente y el dolor de la mujer violada, para concentrarse en proteger a los dos seres humanos en juego, la madre y el niño por nacer, brindándoles asistencia integral, del punto de vista médico, psicológico, económico y afectivo, y así ayudarla a superar los reiterados vejámenes sufridos por ella, como también a sobrellevar con contención este embarazo?
¿Por qué?
¿Por qué ese ensañamiento con el niño por nacer y contra quienes lo defienden sin olvidar que se debe ayudar también a la madre?
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro hace estas preguntas y espera una respuesta.
Mientras tanto, solo nos cabe recordar que quien “
negara la defensa a la persona humana más inocente y débil, a la persona ya concebida, aunque todavía no nacida, cometería una gravísima violación del orden moral (…) pues nunca se puede legitimar la muerte de un inocente (sin) minar el mismo fundamento de la sociedad!” (Cfr. Juan Pablo II en España, pp. 96 y 97, 2-11-1982)
Por ello es que no hay acto de mayor discriminación y violencia que decidir quién nace y quien por el modo como fue concebido. (Cfr. Lic. Araceli Ramilo Alvarez, “Respuesta frente al aborto planteado como un derecho-El duelo obturado”, in www.hacerseoir.org
Martin Viano
Director
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro