Resistencia de los arrecifes coralinos al estrés medioambiental
La variedad de coral que es más selectiva al albergar el alga endosimbionte es más resistente al estrés medioambiental.
El alga Symbiodinium es popularmente más conocida como zooxantela. En cualquier caso, estas algas microscópicas fotosintéticas que viven en el interior de los tejidos coralinos son la clave de la capacidad de los arrecifes tropicales para soportar el estrés medioambiental.
Los efectos del calentamiento global en los corales tropicales, de la acidificación de los océanos, de la contaminación, del desarrollo costero y de la sobreexplotación pesquera podrían depender de cuán selectivos son los corales con sus algas hospedadoras.
Los arrecifes coralinos están formados por un organismo vivo (pólipo) y un alga unicelular que vive dentro de sus tejidos. Al organismo se le considera como huésped y el alga es un endosimbionte.
En esta simbiosis mutualista, los corales proporcionan al alga protección en los mares poco profundos y muy iluminados por los rayos solares y también nutrientes que el coral sintetiza mediante su respiración celular. El alga produce grandes cantidades de oxígeno y moléculas orgánicas, producto de la fotosíntesis, que el coral aprovecha para sobrevivir y construir sus esqueletos de carbonato cálcico.
La estabilidad de esta relación simbiótica es crítica para la supervivencia de los corales. Cuando los corales pierden sus algas, se vuelven blancos y a menudo mueren. Investigadores en la Universidad de Hawai y otras instituciones han descubierto que cuanto más flexibles son los corales con su alga huésped, más sensibles son a los cambios medioambientales.
Según Hollie Putnam, de la Universidad de Hawai y coautora de un artículo publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B, es algo completamente opuesto a lo que se esperaba. “
El descubrimiento fue sorprendente; pensábamos que los corales explotaban la capacidad para albergar diferentes variedades de Symbiodinium para adaptarse al cambio climático”, añadió.
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La relación de los corales con el alga que vive en su interior es fundamental para su biología”, comentaba David Garrison, director del programa en la División de Ciencias Oceánicas de National Science Foundation (NSF), que financió la investigación.
Indicaba que este estudio proporciona un nuevo entendimiento de cómo probablemente los corales responden al estrés de los cambios medioambientales.
La investigación se llevó a cabo en el lugar de investigación ecológica a largo plazo (LTER) en el arrecife de coral de Moorea de NSF, uno de los 26 lugares de LTER de NSF en el mundo, desde ecosistemas desérticos hasta lagos de agua dulce, y desde selvas hasta praderas.
Putnam y colegas tomaron muestras de 34 especies de corales en la zona indicada. Analizaron el ADN de las muestras de alga e identificaron especies específicas de Symbiodinium. Los hallazgos revelaron que algunos corales hospedan a una única especie de Symbiodinium. Otras hospedan a muchas.
Según Putnam, “
Hemos podido relacionar, por primera vez, patrones de comportamiento de los corales con el número y variedad de endosimbiontes que albergan”.
Los patrones muestran que los corales determinados como generalistas, aquellos que son flexibles en la elección del alga residente, son más sensitivos con el medioambiente. En contraste, los corales resistentes desde el punto de vista ecológico, denominados específicos, se asocian solo con una o varias especies específicas del género Symbiodinium.
Los generalistas como Acropora y Pocillopora son algunos de los corales sensibles desde el punto de vista medioambiental. En cambio, los específicos como Porites albergan varias especies del género Symbiodinium y son resistentes ecológicamente hablando.
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Los arrecifes de coral son importantes tanto económicamente como ecológicamente, puesto que proporcionan hogar a una gran diversidad de organismos y son necesarios para el suministro de alimento, diversión y turismo en muchos países”, añade Gates. Según el investigador, “
cuanto mejor entendamos cómo los corales responden al estrés medioambiental, más capaces seremos de prever y gestionar las comunidades de arrecifes de coral futuras”.
Es probable que los arrecifes del futuro, comenta Putnam y los coautores, se formen por la unión del coral y Symbiodinium de hoy. En la ruleta de especies de coral en los arrecifes tropicales, Porites puede ser el claro vencedor.