Oración por un enfermo.
ORACIÓN POR EL ENFERMO
Señor Jesús:
Tú que te compadeciste del dolor
y que pasaste tu vida haciendo el bien,
queremos poner delante de ti este (amigo- familiar) enfermo...
Tú lo conoces, Señor, lo has llamado por su nombre,
has caminado junto a él cada día de su vida,
Tú conoces cada rincón de su corazón y de su historia.
Tómalo, Señor, cárgalo en tus brazos,
sana sus heridas, infúndele la fuerza y la confianza que necesita.
Haz que pueda experimentar tu amor y tu ternura,
tu presencia poderosa sosteniendo su vida.
Te bendecimos y te alabamos, Señor,
porque has derramado por él tu Sangre Preciosa
y por tus Santas Llagas ya lo has sanado.
Te bendecimos y te alabamos porque en tu Cruz
has transformado ya su sufrimiento en fuente de vida.
Te confiamos, Señor su recuperación
y aceptamos que se haga tu voluntad.
Te pedimos que colmes su corazón con tu paz
y obres en él tu reconciliación.
Que pueda perdonar las ofensas recibidas
y liberarse de las ataduras del rencor.
Ordena su interior y haz que tu Espíritu habite en él.
Que pueda contemplar tu rostro
y abrir su corazón para que lo colmes con tu amor.
Amén.
ORACIÓN DEL ENFERMO
Hoy vengo a ti, Señor Jesús,
con la plena confianza de saberme en tus manos.
Hoy vengo a ti porque sé que me amas y has dado tu vida por mí.
Mírame, Señor, posa en mí tu mirada amorosa, llena de compasión.
Estoy aquí, Señor, y te espero.
Espero que pases por mi lado
como pasaste al lado de aquel ciego, de aquel sordo.
Tú nunca pasaste indiferente al lado del que sufre.
Hoy te pido, Señor, que te detengas frente a mí.
Tú sabes qué es lo que necesito y sabes qué es lo que quiero.
¡Ayúdame, Señor! ¡Ten compasión de mí!
Por tus Preciosas Llagas, sáname, Señor.
Por tu Cruz y Resurrección, libérame, Señor...
Pongo en tus manos mi recuperación.
Y acepto tu voluntad sea cual sea.
Te pido que me des la fuerza de tu Espíritu
y me ayudes a no bajar los brazos,
a confiar siempre en ti y a mantenerme unido a tu Cruz.
Te ofrezco, Señor, mi sufrimiento y lo uno a tu sufrimiento redentor
para que Tú lo transformes en vida nueva en favor de toda tu Iglesia.
Acéptalo, Señor y no permitas que me aparte de ti.
Amén.