Admin
 
 
Logo DIPLOX
¿Por qué no debo tener relaciones sexuales antes del matrimonio?
Volver Por bienaventurados
  
Martes, 26/06/2012
¿Por qué no debo tener relaciones sexuales antes del matrimonio?
¿Qué dice la Biblia acerca del sexo antes del matrimonio? El sexo antes del matrimonio o las relaciones prematrimoniales son condenados repetidamente en la Biblia:

Más bien debemos escribirles que se abstengan de lo contaminado por los ídolos, de la inmoralidad sexual, de la carne de animales estrangulados y de sangre.
Hechos 15:20


Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje.
Gálatas 5:19


La Biblia promueve la abstinencia antes del matrimonio.
El sexo antes del matrimonio es tan malo como el adulterio y otras formas de inmoralidad sexual, porque todos ellos involucran tener sexo con quien no se está casado. El sexo entre un esposo y su esposa es la única forma de relación sexual que Dios aprueba:

Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales.
Hebreos 13:4


¿Qué dice la Biblia sobre los noviazgos?

Aunque las palabras “citas” y “noviazgo” no se encuentran en la Biblia, nos son dados algunos principios por los que los cristianos deben regirse durante el tiempo anterior al matrimonio.

La primera cosa que debemos considerar es que debemos separarnos del punto de vista que tiene el mundo sobre las citas, porque la visión de Dios contradice la del mundo.

La sociedad nos dice que debemos tener tantas citas como queramos, pasando por tantas personas como sea posible.

En vez de eso, debemos descubrir con qué clase de persona estamos entablando una relación antes de hacer un compromiso. Si ellas comparten el mismo deseo de ser como Cristo era.

¿Por qué es importante esto para encontrar una pareja?

Una persona cristiana debe tener cuidado de no casarse con un incrédulo porque esto puede debilitar su relación con Cristo, o comprometer su moral y estándares. No participen en nada de lo que hacen los que no son seguidores de Cristo.

Lo bueno no tiene nada que ver con lo malo. Tampoco pueden estar juntas la luz y la oscuridad. Ni puede haber amistad entre Cristo y el diablo. El que es seguidor de Cristo no llama hermano al que no lo es.
2 Corintios 6:14-15


Cuando uno está comprometido en una relación con alguien, es importante recordar el amar al Señor por sobre cualquier otra persona.

El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí.
Mateo 10:37


El decir o creer que “sin esa persona, me muero” es idolatría, lo cual es pecado.

Porque la Biblia dice:

¨Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu.¨ —le respondió Jesús— Este es el más grande y el primer mandamiento.
Mateo 22:37-38


La inmoralidad sexual no es solamente un pecado contra Dios, sino contra tu propio cuerpo. Es importante amar y honrar a otros como a ti mismo, y esto ciertamente es una verdad tanto para el noviazgo como para la relación matrimonial.

Huye de las malas pasiones de la juventud, y esmérate en seguir la justicia, la fe, el amor y la paz, junto con los que invocan al Señor con un corazón limpio.
2 Timoteo 2:22


El seguir estos principios bíblicos es la mejor manera de tener una base segura para el matrimonio.

Es una de las decisiones más importantes que hará porque cuando dos personas se casan, ellos se funden uno en el otro y se vuelven una sola carne, lo cual debe ser permanente e inseparable.

Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser.
Génesis 2:24


¿Cuál es el nivel apropiado de intimidad antes del matrimonio?
Efesios 5:3 nos dice:
“En cuanto al pecado carnal y cualquier clase de impureza o avaricia, ni siquiera se los mencione entre ustedes, como conviene a los santos.”


Cualquier cosa que aún “sugiera” inmoralidad sexual, es inapropiada para un cristiano.

La Biblia no nos da una “lista” de lo que califica como una “sugerencia” o nos dice específicamente las actividades físicas aprobadas para que una pareja pueda hacer antes del matrimonio.

Sin embargo, solo porque la Biblia no señala específicamente este punto, no significa que Dios apruebe la actividad sexual “pre-matrimonial”. Esencialmente, la “estimulación erótica” tiene el propósito de “prepararte” para el sexo.

Entonces, lógicamente, este tipo de “estimulación” debe ser restringida únicamente a las parejas casadas. Cualquier cosa que pueda ser considerada como “excitación erótica” debe ser evitada antes del matrimonio.

Cualquiera y todas las actividades sexuales deben estar restringidas a las parejas casadas.

¿Qué puede hacer una pareja que aún no está casada?

Una pareja aún soltera debe evitar cualquier actividad que los provoque hacia el sexo; que dé la apariencia de inmoralidad; o que pueda ser considerada como “estimulación erótica”.

Se aconseja seriamente a la pareja, que no vaya más allá de tomarse las manos, abrazarse y besarse muy ligeramente antes del matrimonio. Para una pareja casada, entre más tengan para compartir exclusivamente entre ellos, hará que su relación sexual en el matrimonio llegue a ser más especial y única.

El sexo antes del matrimonio se ha vuelto tan común por muchas razones. A menudo nos concentramos en el aspecto de “Recreación” del sexo, Sin reconocer el aspecto de “Re-creación” del sexo.

¿Notan la diferencia?

Sí, el sexo es agradable. Dios lo diseñó de esa manera. El quiere que los hombres y las mujeres disfruten de la actividad sexual (dentro de los límites del matrimonio).

Sin embargo, el propósito primario del sexo no es el placer, sino más bien la reproducción. La abstinencia es la única norma de conducta de Dios cuando hay sexo antes del matrimonio.

La abstinencia salva vidas, protege a los bebés, da el valor adecuado a las relaciones sexuales, y lo más importante, honra a Dios.

¿Está mal que una pareja viva juntos antes de estar casados?
No juegue a estar casado. Si vivir juntos significa vivir en la misma casa, es tal vez una situación diferente. Finalmente, no hay nada de malo en que un hombre y una mujer vivan en la misma casa. Si no está ocurriendo algo inmoral.

Sin embargo, surge el problema de que existe la apariencia de inmoralidad y es una tremenda tentación para cometer inmoralidad. La Biblia nos dice que huyamos de la inmoralidad, que no nos expongamos a sus constantes tentaciones.

Huyan de la inmoralidad sexual. Todos los demás pecados que una persona comete quedan fuera de su cuerpo; pero el que comete inmoralidades sexuales peca contra su propio cuerpo.
1 Corintios 6:18


Luego está el problema de las apariencias. Aunque el vivir en la misma casa no es un pecado en sí mismo, la apariencia del pecado está presente.

La Biblia nos dice que nos abstengamos de toda especie de mal, que huyamos de la inmoralidad y no causemos que alguien tropiece o sea ofendido. Como resultado, no honra a Dios el que una pareja viva junta antes del matrimonio.

¿Qué “tan lejos” puedo llegar con mi novio?
Si encuentro al chico correcto, ¿está bien que tenga relaciones sexuales? Mujeres aquí presentes, ¿le han dicho alguna vez lo siguiente? - Vamos a casarnos. hagamos el amor. - Me tienes que dar la “prueba de amor”. - Debemos conocernos “mejor” antes de casarnos. - Si no tenemos sexo, te dejo.

Hay otras que sí confían en mí. Si su respuesta es sí a alguna de estas frases, entonces déjeme decirle que está en una relación peligrosa. Si usted sabe que tener relaciones fuera del matrimonio es un pecado, y aún así está considerando tener relaciones con su novio, usted está en una situación peligrosa.

Y sobre todo, usted está en una relación donde el hombre no la ama de verdad.

Nadie que lo ame y tenga buenas intenciones con usted le pedirá hacer algo que vaya en contra de Dios y de los valores que usted tiene.
Este hombre no está pensando en usted, está pensando en sus hormonas y en sus deseos egoístas. Eso no es amor porque el libro de Corintios dice: El amor es paciente, es bondadoso.

El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad.
1 Corintios 13:4-6


A este hombre no le importa lo que está bien ni lo que está mal. La Ley de Dios no le importa. Este hombre no quiere “hacer el amor” – porque esto es para los casados; lo que él quiere es tener SEXO.

Él nunca podrá amarla como Dios quiere que usted sea amada. Y si usted se preocupa más porque él la deje que por hacer lo que Dios le pide, ese hombre está ocupando el lugar que sólo Dios debe ocupar – su prioridad.

Dios dejó bien en claro que debemos obedecerlo.

¿Por qué me llaman ustedes ¨Señor, Señor”, y no hacen lo que les digo?
Lucas 6:46


Pídale a Dios que le de fuerza y el deseo de obedecerlo.

Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir.
1 Corintios 10:13


Recuerde que Dios lo ama y si usted se lo pide, Él lo ayudará a resistir la tentación.

Presiones de la sociedad.
Hombres aquí presentes, ¿alguna vez le han dicho lo siguiente? - Hágase hombre. - Desahóguese. - Todo hombre debe llegar al matrimonio con experiencia. - Si no tiene relaciones antes de casarse es gay. No deje que lo presionen.

No permita que lo convenzan de hacer algo que va en contra de lo que usted cree. Contrario a lo que la sociedad dice, si usted corre de las tentaciones, será muy hombre.

En el Antiguo Testamento se habla de un hombre llamado José y de lo que le sucedió:

Después de algún tiempo, la esposa de su patrón empezó a echarle el ojo y le propuso: — Acuéstate conmigo.

Pero José no quiso saber nada, sino que le contestó: — Mire, señora: mi patrón ya no tiene que preocuparse de nada en la casa, porque todo me lo ha confiado a mí. En esta casa no hay nadie más importante que yo.

Mi patrón no me ha negado nada, excepto meterme con usted, que es su esposa. ¿Cómo podría yo cometer tal maldad Y PECAR ASÍ CONTRA DIOS?

Y por más que ella lo acosaba día tras día para que se acostara con ella y le hiciera compañía, José se mantuvo firme en su rechazo.

Un día, en un momento en que todo el personal de servicio se encontraba ausente, José entró en la casa para cumplir con sus responsabilidades. Entonces la mujer de Potifar lo agarró del manto y le rogó: ¡Acuéstate conmigo!

Pero José, dejando el manto en manos de ella, salió corriendo de la casa.


Génesis 39: 7-10
José huyó porque sabía que era lo correcto.

Él no permitió que lo convencieran de hacer algo en contra de sus valores. ¿Correrá usted? ¿Apagará la televisión? ¿Botará la revista a la basura?

¿Cuáles son las consecuencias de la inmoralidad sexual?
Dios no declaró ilegal el sexo fuera del matrimonio para quitarnos el placer, sino para protegernos de:

a. “Corazones rotos” b. Enfermedades c. Embarazos no deseados d. Sentimientos de vergüenza e. Pérdida de la dignidad f. Rompimiento de la relación con Dios.

Imagínense cuán mejor sería nuestro mundo si fuera seguido el patrón de Dios para el sexo: menos transmisión de enfermedades sexuales, menos madres solteras, menos embarazos no deseados, menos abortos.
¿Qué puedes hacer para restaurar su relación con Dios?
Hoy día luchamos con un mundo lleno de sensualidad. Hay tiempos en los que tenemos que correr de todo aquello que nos puede hacer tropezar.

La Biblia dice:

Huyan de la inmoralidad sexual. Todos los demás pecados que una persona comete quedan fuera de su cuerpo; pero el que comete inmoralidades sexuales peca contra su propio cuerpo.
1 Corintios 6:18


Tal vez tenga que alejarse de personas que le dan malos consejos, que lo quieren hacer tropezar, conciente o inconscientemente.
APLICACIÓN
Recuerde que Dios siempre lo está observando y que Él sólo quiere lo mejor para usted. Está en sus manos tomar la decisión adecuada. Dios es un Dios de oportunidades… Esta es su oportunidad de Hacer un pacto de pureza con Dios. No importa si ya cometió un error, Dios es un Dios de segundas oportunidades también. No pierda la oportunidad de empezar de nuevo. Esta también es una oportunidad para: Nacer de nuevo: entregarse a Cristo.



Volver Por bienaventurados