LA HISTORIA DE ROM HOUBEN Y LA POLÉMICA QUE HA SUSCITADO
Ayer leí la historia del belga Rom Houben. Un joven atleta, estudiante de ingeniería, que tiene un accidente de tráfico en 1983 cuando tenía 20 años.
Ha pasado 23 años en coma en estado vegetativo, prisionero en su cuerpo (Lok-in Sindrome).
Sus padres recorrieron medio mundo para buscar una solución. Finalmente ha acabado en un centro especializado en Zolder (Bélgica). Su padre murió de cáncer, su madre Fina, enfermera jubilada, siguió al lado de su hijo.
Hace tres años se abrió una rendija de luz cuando Rom fue examinado por el doctor Steven Laureys , que dirige un grupo de 25 científicos en el Centro de Investigaciones del Cyclotron de la Universidad de Lieja para el estudio del coma.
Había introducido en 2002 un nuevo sistema de diagnosis mucho más afinado: ¨Desde las primeras pruebas nos dimos cuenta de que Houben era un caso distinto, que tenía conciencia y que se correspondía a una situación de locked in syndrome, es decir, que padecía un bloqueo completo, pero mantenía toda la conciencia¨.
Lo que ha saltado a los medios y lo que algunos niegan, es que Rom haya sido consciente de todo lo que le ha pasado durante 26 años y ahora puede expresarlo ayudado por un teclado especial, ayudado por la logopeda y es capaz de escribir cosas como éstas:
Gritaba, pero nadie me oía. Lloraba, pero nadie me escuchaba. Puedo comunicarme con ayuda de asistentes.
Soy el director de orquesta de una bella partitura y hermosos textos.
El problema que se origina es que no sabemos a quién creer,
si a los que dicen que es un timo:
“Many scholars doubt the technique of facilitated communication, and bloggers denounce it as a cruel farce, and millions asking as they watch the video of Houben´s hand being held as it quickly types into the screen — who is really doing the punching here? (The Associated Press)
O, los que afirman que es una esperanza:
“Dès le début, quand je l’ai vu au bord du lit, je savais qu’il n’était pas dans un état végétatif. Ensuite, quand on a fait les scanners, on s’est rendu compte qu’il avait une activité cérébrale normale. Ca a été une grande surprise¨. (Dr. Laureys
Y la pregunta es:
¿Podemos fiarnos de alguien a estas alturas?