¿Paranoia? EE. UU. ve ‘espías’ iraníes en todos lados.
EE. UU. cree que su territorio está ‘invadido’ por agentes secretos de Irán que recaudan fondos y reclutan adeptos, afirman sus autoridades.
La Policía de Nueva York asegura que cada vez tiene que entrevistar a más personas sospechosas de tener vínculos con el gobierno iraní, lo que reafirma su teoría de que la República Islámica está creando una red de espionaje en el país.
El director de inteligencia y análisis del Departamento de Policía de Nueva York, Mitchell Silber, afirma que desde los atentados de las Torres Gemelas en el 2001 la ciudad es uno de los principales blancos de los terroristas, en particular de aquellos provenientes Irán y el grupo libanés Hezbolá, por lo que considera que la ´
Gran Manzana´ tiene que preparase para un nuevo atentado.
Sin pruebas
A su vez, el congresista republicano Peter King también ha manifestado que Irán y Hezbolá representan una verdadera amenaza para EE. UU. pues han desplegado múltiples agentes secretos, aunque no mostró ninguna prueba de la presencia de supuestos ‘espías’ en el país.
King subrayó que en caso de aumentar las tensiones con Irán un nuevo atentado terrorista será ‘inminente’.
¨Estimamos que hay al menos cientos, tal vez miles de agentes de Hezbolá aquí en el país. Si la tensión se intensifica entre Israel e Irán, o entre Estados Unidos e Irán, Irán podría tomar medidas preventivas a través de Hezbolá¨, concluyó.
LOS NEOYORQUINOS APRUEBAN EL ESPIONAJE POLICIAL DE LOS MUSULMANES
La mayoría de los neoyorquinos ven positivamente el trabajo de la Policía local que realiza una vigilancia masiva de los musulmanes con el fin de prevenir posibles ataques terroristas. Así lo confirma un sondeo de opinión pública organizado por la agencia Reuters y divulgado este martes.
Según los datos de la encuesta, el 82% de los neoyorquinos cree que los métodos de la Policía local funcionan de manera eficaz en la lucha contra el terrorismo, mientras el 58% de los encuestados cree que los agentes actúan correctamente respecto a los musulmanes. En la encuesta, que se realizó entre el 8 y el 11 de marzo, participaron 84.000 estadounidenses adultos.
Tras la investigación de la agencia AP, el verano pasado se supo que en la lucha contra el terrorismo la Policía neoyorquina ha utilizado durante varios años un sistema de espionaje contra los musulmanes norteamericanos. Así, se reveló que las fuerzas de seguridad neoyorquinas con ayuda de la CIA crearon un departamento especial para vigilar a la comunidad musulmana con una extensa red de espías.
Resultó que el programa de vigilancia cubre todos los aspectos de la vida de los musulmanes: se creó una base de datos sobre dónde comen, hacen compras, trabajan y rezan los musulmanes, incluso si no hay ninguna base para las sospechas. Además, agentes de policía vestidos de civil escuchaban las conversaciones en los barrios musulmanes, a partir de las cuales diariamente preparaban informes.
Aunque los estadounidenses no están en contra de los métodos de vigilancia de su Policía, el hecho causó una crítica aguda y la indignación de varias organizaciones de derechos humanos, como Human Rights Watch que declaró la ilegalidad de tales acciones.
Tanto la Policía como la Alcaldía de la ciudad se vieron obligados a admitir que de verdad realizaban esta vigilancia masiva, pero alegaron que sus acciones no eran ilegales. Para justificar su ´trabajo´ dijeron que a partir de septiembre de 2001 pudieron prevenir 14 ataques terroristas en el territorio de Nueva York.
Entre tanto, el fiscal general de EE. UU., Eric Holder, dijo en un comunicado que su Departamento evaluará las acciones de la Policía neoyorquina.
LA POLICÍA DE NUEVA YORK ESPIÓ A JÓVENES MUSULMANES EN OTRAS CIUDADES
La Policía de Nueva York espiaba a estudiantes musulmanes incluso lejos de la ciudad, según revela una investigación especial de la agencia AP. Los agentes neoyorquinos llegaron hasta Yale y la Universidad de Pensilvania.
Como resultado del monitoreo, varios jóvenes musulmanes ahora figuran en los documentos de la Policía de la ´Gran Manzana´, aunque no hayan cometido ninguna violación de la ley.
En una ocasión, por ejemplo, los agentes de Nueva York interceptaron un correo electrónico de Adeela Khan, miembro de la Asociación de Estudiantes Musulmanes de la Universidad de Buffalo. La joven no había hecho más que reenviar a varias personas la invitación a un evento, lo que fue suficiente para que la Policía de Nueva York pidiera ayuda a las autoridades de Buffalo, a unas ocho horas de distancia, para investigar el caso.
En 2008 la Policía envió a un agente encubierto para vigilar a jóvenes musulmanes durante un viaje en balsa, anotando incluso cuántas veces rezaban.
En esta actividad policial estaba involucrado también un agente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Lawrence Sánchez, aunque el asesor general de la CIA nunca autorizó el espionaje masivo de musulmanes que organizó la Policía neoyorquina con ayuda de un oficial de Inteligencia.
“Nadie quiere estar en la lista de la CIA o de la Policía de Nueva York. Los estudiantes musulmanes quieren tener su vida, su privacidad y disfrutar de las mismas libertades que cualquier otra persona”, asegura Tanweer Haq, activista de la Asociación de Estudiantes Musulmanes de la Universidad de Syracuse.
En 2011, en el marco de una investigación de la agencia AP, se reveló que tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, la Policía de la ‘Gran Manzana’ sometió a vigilancia a mezquitas, tiendas, bares, discotecas y estudió en 2006-2007 el contenido de algunos sitios de estudiantes musulmanes. Muchos activistas e incluso el comisionado de la Policía de Nueva York, Raymond Kelly, han cuestionado la legalidad de estas actividades policiales.