Los problemas respiratorios durante la noche son una de las causas de los trastornos en el sueño que impiden dormir y descansar bien, con consecuencias tanto neuropsicológicas como de disminución de la atención y la capacidad, pero gran cantidad de gente no sabe que los padece.
Esta es la preocupación de los expertos en problemas respiratorios y medicina del sueño, quienes buscan concientizar a la población con distintas actividades que se realizarán el 16 marzo en hospitales e instituciones afines, en el marco del Día Mundial del Sueño, que se conmemora en distintas ciudades del mundo.
¨Respirar bien, dormir mejor¨ es el lema que tomaron profesionales y organizaciones argentinas, al adherir a la iniciativa de la Sociedad Mundial del Sueño que lanzó en esta fecha la consigna ¨Maneje despierto, llegue a salvo¨, haciendo eje en los accidentes de tránsito ocasionados por conductores que no duermen bien porque sufren trastornos respiratorios al dormir.
¨La idea de esta conmemoración es un poco llamar la atención a la comunidad de los problemas del dormir, no sólo a causa de determinados hábitos y el ritmo de vida, sino por problemas respiratorios¨, aseguró Eduardo Borsini, especialista en Medicina Respiratoria y miembro del equipo de Medicina del Sueño del Hospital Británico y de la Sociedad Mundial del Sueño.
El experto destacó que los problemas respiratorios del sueño ¨son un grupo de enfermedades, entre las cuales la más importante y común es el Síndrome de Apneas, pero todos son problemas respiratorios que se producen cuando dormimos¨.
Estas apneas nocturnas, la interrupción de la respiración por lapsos de segundos o incluso un minuto, la padecen más los hombres que las mujeres y en un porcentaje mayor los adultos que los niños, en tanto la edad más frecuente es entre los 40 y 60 años. Se estima que en Argentina hay un 4% de hombres y un 3% de mujeres que sufren este síndrome.
Las personas que padecen esta enfermedad ¨no tienen problemas respiratorios durante el día, pero cuando duermen sufren episodios de obstrucción de pasaje de aire, respiran con dificultad¨.
Borsini enfatizó en la preocupación de los especialistas porque ¨hay un gran desconocimiento de la población y de la misma comunidad médica, aunque en los últimos tiempos mejoró¨, y recordó que ¨en el hospital tratamos entre 30 y 40 pacientes por mes por este problema, y nos parece que es muy poco, hay pocas consultas y pocas derivaciones de colegas¨.
El especialista aclaró que esta enfermedad respiratoria ¨se trata y se cura, pero el problema más grave es que la gente no tiene el diagnóstico¨.
Los síntomas son básicamente tres: el ronquido, que muestra que algo sucede, que se está respirando mal; las pausas respiratorias que las puede ver el compañero de cuarto; y la más importante, la somnolencia durante el día.
¨La gente que tiene esto se siente cansada, sin energía o se queda dormida de manera involuntaria, trabajando en la computadora, mirando la tele, en la sala de espera del médico, o lo que es más grave, manejando¨, dijo el experto.
En tanto, las alteraciones neuropsicológicas o cognitivas se reflejan en problemas de memoria, perder cosas, olvidar por ejemplo dónde se dejaron las llaves, estar torpe, lento, cansado, deprimido, con cambios de humor porque ¨nuestro funcionamiento intelectual se altera¨, precisó el especialista.
Ante estos síntomas, recomendó hacer una consulta al especialista y una polisomnografía, que es un estudio del sueño que permite detectar el problema y ver su gravedad.
La jornada que se realiza el viernes en el Hospital Británico es abierta y se llevará a cabo entre las 14 y 16 con la participación de expertos de distintas especialidades, pacientes y familiares, y se va a ofrecer la realización de pruebas gratuitas para quien las necesite, las que deberán ser programadas.
Entre otras instituciones que conmemorarán la fecha y realizarán actividades está la Sociedad Neurológica Argentina, la Asociación de Medicina del Sueño, la Sociedad Argentina de Medicina Respiratoria, el Hospital Italiano y otros centros de salud.
El objetivo es visibilizar este tipo de trastornos, que tienen distintos niveles de complejidad y riesgo, con charlas abiertas y programación de estudios y diagnósticos a la población.