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EE. UU. QUIERE A ASIA EN CONTRA DE IRÁN, PERO NO LO LOGRA
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Sábado, 25/02/2012
EE. UU. QUIERE A ASIA EN CONTRA DE IRÁN, PERO NO LO LOGRA
EE.UU. se esfuerza para frenar las compras de petróleo iraní por parte de Asia, pero sus intentos son inconsistentes y fallidos. Corea del Sur y Japón ignoran sus sugerencias, mientras India y China podrían incluso aumentar sus importaciones.

Asia, el mejor amigo de Irán
En el 2011, el 60% de las ventas de petróleo de Irán se dirigieron a Japón, Corea del Sur, India y China. No obstante, EE.UU. insiste a través de sanciones financieras en privar a Irán de sus 100.000 millones de dólares que tan solo el año pasado obtuvo por las ventas de su petróleo. Pero ninguno de estos países asiáticos parece estar dispuesto a reducir sus compras de combustible iraní, se afirma en un artículo The Washington Post.

“Estos consumidores dependen en una buena parte del petróleo de Irán, en particular India y China”, indicó al diario estadounidense el analista Víctor Shum, de la consultora Purvin & Gertz. “Es muy difícil para ellos cambiar de vía”, agrega.
EE.UU.: el ataque es la mejor defensa
Lo anterior inquieta a Washington, que espera que su presión combinada con el embargo de la UE sean suficientes para obligar a Irán a iniciar negociaciones serias sobre su programa nuclear, que según estos países está destinado a crear armas nucleares.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Sur aun no decide sobre la petición de EE. UU. de unirse al embargo. El panorama es similar en Japón.

China, como aliado de Irán, también tiene sus intereses profundamente ligados a los de la repúblcia islámica, de hecho mucho más hondamente que Corea del Sur o Japón. Los orientales describen los esfuerzos de Occidente para presionar a Irán con un embargo como “una sombra sobre la economía global”.

India, rival de los chinos en el continente, también incrementó sus compras de crudo iraní, en gran medida obligada por la reducción de las adquisiciones chinas.

En contraste con los esfuerzos estadounidenses, el embargo de la UE podría tener un gran impacto cuando entre en vigor en julio.

Según Shum, esto es reflejo de la combinación de las perspectivas de lento crecimiento de Europa y la capacidad de producción petrolífera de Libia, recientemente reinstituida para compensar cualquier déficit iraní.

EE. UU. PIERDE ALIADOS EN SUS EMBATES CONTRA IRÁN

Turquía, un tradicional aliado de Estados Unidos, anuncia que no está dispuesta a apoyar las sanciones que impuso Washington impuso a Teherán en respuesta al avance del programa nuclear iraní.

¨No queremos sentirnos atados por sanciones aplicadas unilateralmente o incluso por un grupo de países si no emanan de una decisión de Naciones Unidas¨, dijo en una rueda de prensa el portavoz de la cancillería turca, Selcuk Unal.
Las medidas financieras de EE. UU. suponen sanciones a cualquier institución extranjera que negocie con el Banco Central de Irán para comprar petróleo.

Pero para Turquía sería difícil hacer lo mismo porque es un consumidor importante del crudo iraní. China sostiene una postura semejante, a pesar de los esfuerzos de una delegación estadounidense que visitó recientemente el país asiático.

Japón, en cambio, se mostró partidario de Washington, mientras que la Unión Europea discutirá el nuevo paquete de sanciones contra Teherán a fines de este mes, aunque algunos especialistas creen que podrían congelar el asunto por seis meses.

¨La comunidad internacional percibiría tales medidas económicas y un hipotético ataque contra la república islámica, como pasos para cambiar el régimen en Teherán¨, consideró a su turno el viceministro de la cancillería rusa, Guennadi Gatílov.
El diplomático destacó también que las sanciones internacionales deteriorarán la economía de Irán pero no ayudarán a resolver el conflicto.

Irán, por su parte, anunció que está dispuesto a reanudar ¨negociaciones serias¨ con la participación de Alemania, China, EE. UU., Francia, Gran Bretaña y Rusia, de acuerdo con las declaraciones Saeed Jalili, responsable de las conversaciones con Occidente sobre el programa nuclear.

Mientras tanto, los especialistas se preocupan por el cariz militar que parece adquirir el conflicto después de que Irán amenazara a bloquear el estrecho de Ormuz y EE. UU. enviara varios portaaviones de combate a zonas cercanas a las costas iraníes

EE. UU. NO CONVENCERÍA A CHINA PARA QUE LE DIGA ´NO´ AL PETRÓLEO IRANÍ

China no apoyará las sanciones, impulsadas por Washington, contra el sector petrolero de Irán por razones económicas e ideológicas, aseguran analistas chinos en el marco de la visita a Pekín del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner.

La delegación estadounidense intenta convencer a los líderes chinos de que las sanciones a la industria petrolera de Irán pueden obligarlo a abandonar su programa nuclear. Sin embargo, Pekín seguirá comerciando con Teherán; en primer lugar porque le compra casi la tercera parte del petróleo exportado, según un artículo de la Academia de Relaciones Internacionales Modernas de China difundido por la prensa local.

A fines de noviembre, EE. UU. anunció la imposición de sanciones financieras contra cualquier institución extranjera que negocie con el Banco Central de Irán para comprar petróleo. La Unión Europea también discutirá el nuevo paquete de sanciones contra Teherán a fines de enero de 2012.

No obstante, los expertos chinos consideran que si la UE se suma a EE. UU. y corta sus importaciones de petróleo iraní, China podría verse incluso favorecida en disputas comerciales y en concesiones de contratos.

Por otro lado, Pekín defiende el principio de no injerencia -en ésta y otras cuestiones internacionales- y no desea verse involucrado contra un tercer país en una decisión que no emana de la ONU, según los analistas.

Escenario militar

Mientras tanto, la tensión entre la república persa y Occidente aumenta debido al avance del programa nuclear iraní que -según Washington- prevé el desarrollo de un arma nuclear. EE. UU. refuerza su presencia militar en el mar Arábigo, enviando portaaviones a territorios cercanos a Irán.

Pero ¨el hipotético uso de la fuerza contra Teherán sería la decisión más difícil de la década para EE. UU. ya que su economía apenas podría permitirse una nueva guerra desfavorable para la reelección de Barack Obama¨, afirma el diario portavoz del Partido Comunista de China.


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