Disfraz, definido por el diccionario de la RAE como ¨artificio que se usa para desfigurar algo con el fin de que no sea conocido¨ o ¨vestido de máscara que sirve para las fiestas y saraos, especialmente en carnaval¨, podría derivar del término desfrezar, que significa ¨quitar las huellas o rastros de un animal¨. Así, disfrazarse podría entenderse como un modo de ¨despistar¨ para ¨ocultar quién eres¨. Después, dice el lexicólogo Corominas, el término se transformó en el actual disfraz y pasó a significar “desfigurar” y “engañar”.
El catalán fue la lengua que primero aplicó este vocablo a los disfraces festivos en el siglo XIX.
En cuanto a la palabra máscara, probablemente proviene del árabe máshara, que significa ¨bufón¨ o ¨payaso¨. También hay quien busca sus raíces en el antiguo provenzal masca, ¨bruja¨. Las primeras máscaras estaban hechas a partir de hojas y de cortezas de árbol. Después se fabricaron con cuero forrado de tela. Y, más tarde, con madera y cobre.