Un año 2011 de plata para la selección juvenil argentina.
A la hora de repasar el año de las Selecciones de base masculinas, sin dudas sobresale la inédita medalla de plata que la Juvenil cosechó en el Mundial de la categoría en Brasil, pero el 2011 fue positivo para los tres equipos de las inferiores nacionales.
Imagen principal: Una de las postales históricas de la Juvenil medalla de plata
La novedosa Selección Pre Menor, en su primer Sudamericano, también alcanzó el segundo puesto, mientras que la Menor, jugando su Mundial en casa, logró un quinto puesto meritorio que mantuvo los buenos números en el ranking FIVB.
La preparación mundialista de la Selección Juvenil, conducida por Juan Cichello, incluyó una gira por Brasil, la participación en la Copa Panamericana Mayor en Canadá y dos cuadrangulares internacionales en Villa María, en los que la Argentina recibió a potenciales rivales mundialistas como Estados Unidos, Rusia, Canadá y Alemania. Con todo este bagaje, producto del esfuerzo de la Federación del Voleibol Argentino, el sueño albiceleste partió hacia Brasil en agosto.
Después de los nervios del debut ante Puerto Rico, Argentina fue creciendo en su juego y superó la primera ronda en Niterói invicta, ante el equipo boricua, Túnez y España. Ya en Río, en el imponente Maracanazinho, la Selección derrotó a India y ganó el clásico ante Brasil para llegar a cinco triunfos al hilo y meterse en semifinales. Serbia derrotó a la Argentina en el cierre de la segunda ronda, pero la presencia entre los cuatro mejores ya era una realidad.
La semifinal ante Estados Unidos, uno de los rivales en Villa María, se presentaba difícil, por el buen juego norteamericano y por la ansiedad histórica: Argentina jamás había llegado a una final mundialista. Sin embargo, con un gran nivel colectivo, los chicos de la Juvenil rompieron los récords y llegaron por primera vez a la lucha por el oro. Allí ganó Rusia, pero fue un 3-2 tremendo, de altísimo vuelo, en el que la camiseta argentina fue defendida con alma y vida.
La Menor movió multitudes en Brown y Bahía, en el Mundial
Unos días después, la Selección Menor empezó su Mundial en Argentina, después de ponerse a punto no sólo con la tradicional presencia en la Liga A2, sino también con giras internacionales en Brasil e Italia y eventos en Almirante Brown y Bahía Blanca (las sedes mundialistas), como también en Chivilcoy, en un cuadrangular tremendo ante Cuba, Francia y España.
El camino albiceleste empezó en Brown, con un tropiezo en cinco sets ante Bulgaria. Ante la urgencia, los jóvenes argentinos ganaron con mucha autoridad ante Egipto y Estados Unidos y sacaron pasaje a Bahía Blanca para la segunda ronda. Sin embargo, allí Argentina cayó en el grupo más difícil, por la especulación de Bulgaria en el final de la primera fase. Una caída inicial ante Serbia (a la postre, el campeón), un triunfo ante China y una derrota frente a Cuba mandaron a la Selección a la lucha por el quinto puesto. Sólo faltó un set para las semifinales.
La recuperación argentina, para terminar lo más alto posible, fue contundente y sin esbozo alguno de duda. Sendos 3-0 sobre Grecia y Bulgaria (en la revancha perfecta por el desarrollo del Mundial) elevaron a los chicos al quinto lugar. Aun fuera de semifinales, Argentina sumó puntos para seguir en la zona alta del ranking FIVB, que quedó en poder de Serbia después del título, pero con la celste y blanca sólo a seis puntos.
Brasil y Argentina, los mejores del Sudamericano Pre Menor
En el cierre del año, en noviembre, se jugó además el primer Sudamericano Pre Menor, en el que el representativo nacional logró también un segundo puesto, en Ecuador. La competencia fue sumamente pareja, con Argentina, Brasil, Chile y Venezuela en buen nivel. Los dos primeros, los clásicos rivales continentales, jugaron un 3-2 intenso al máximo en la final, en el que a los chicos argentinos sólo les faltó cerrarlo. Argentina estuvo 1-0 y 2-1, y hasta tuvo punto de campeonato, pero el campeón fue Brasil.
Con todo esto, el balance es netamente positivo. Otro año de crecimiento y con resultados notables. Otro año para seguir alimentando el orgullo.