BRUNO, es un setter negro que llegó a zoonosis porque mordió a su dueña. Esta persona lo ataba todo el dia y le pegaba con la escoba. Bruno, con nosotros al principio se mostró desconfiado, pero jamas ni nos mostró los dientes ni nos gruñó. Pasaron casi 5 años, con muchos intentos de adopcion pero él no se acostumbró, hasta que un amante de los setter, con amor se ganó la confianza de BRUNO. Hoy vive en una gran casa de San Vicente, con un enorme jardin y un amigo que se llama PEPPER.
Esto nos muestra que todo se puede, con dedicacion y paciencia, así como BRUNO, muchos otros animalitos podran encontrar un verdadero hogar